11/10/2006

LA SALUD EN EL TRABAJO NO SE NEGOCIA SE CONQUISTA


En materia de salud y seguridad en el trabajo la situación de los trabajadores en Venezuela es tremendamente precaria. El sistema capitalista condena cada día más a los trabajadores a unas peores condiciones de vida.
Los medios de comunicación con los cuales el sistema capitalista intenta dirigir la sociedad, pregonan las cifras de los beneficios que obtiene la burguesía y nos dibujan el paisaje como el mejor sistema que hace posible el progreso del país, creando así una falsa sensación de bienestar y prosperidad a la sociedad. Sin embargo, omiten y ocultan a los que forjan dicha fortuna (los asalariados de este país), y cómo se distribuye la riqueza y cuál es el precio que paga el sector mayoritario de la población en contra parte con la minoría que se hace cada día más rica.
Año tras año se muestran cifras groseramente altas de obreros que mueren en el trabajo, al igual que el número de accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales, obreros mutilados, discapacitados victimas de la explotación capitalista que tanto engorda las cuentas de los grandes burgueses y oligarcas financieros. Pero estas cifras son las que nos indican que los miembros de la clase dominante del poder económico, son los verdugos de los pueblos del mundo.
En el XVII Congreso Mundial sobre seguridad y salud en el trabajo, celebrado en Orlando, Estados Unidos, en septiembre del 2005, el director del Programa de Prevención de Riesgos Laborales de la OIT, Jukka Tukala, afirmó que “en algunos países industrializados, más de la mitad de las jubilaciones son anticipadas o se vinculan a la concesión de pensiones por discapacidad y no a que los trabajadores alcancen la edad normal de retiro”.
El capital debate cómo ganar más e invertir menos, a pesar de la opinión de las distintas organizaciones mundiales las cuales dejan bien claro que la recompensa de la explotación capitalista para la clase obrera, son trabajadores que llegan al final de sus vidas desgatados, extenuados, mutilados, arruinados, con pensiones míseras (cuando corremos con la suerte de no morir en el intento). Por ejemplo, el estrés producido por la explotación, estrés que lleva consigo la carga nefasta de incertidumbre, la falta de futuro, la inestabilidad laboral, se ubica en los primeros lugares de los índices de morbilidad y causa de ausentismo laboral.
Estudios dicen que el 70 % de los contratos laborales que supera el primer año de vigencia no consigue culminar el segundo. Pero la explotación capitalista aparte de matar al obrero físicamente, y costarle su salud, como lo hemos visto, les asfixia económicamente. Pero para que la clase obrera mejore sus condiciones de vida y obtenga todo aquello que estamos comprobando que le niega el sistema capitalista, es esencial forjar la unidad de clase proletaria, pues sin la unión de la clase llamada a dirigir este proceso, es imposible iniciar camino alguno que lleve al socialismo.
Existen en Venezuela, normas que promueven la participación activa y protagónica de la clase trabajadora con miras a la organización y el empoderamiento de su realidad laboral y con la más firme intención de lograr condiciones dignas y saludables en el ámbito socio-laboral. Desde la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, pasando por Convenios Internacionales firmados y ratificados por nuestro país, hasta Leyes y Reglamentos que sirven de base legal para que la clase trabajadora logre alcanzar las mejoras que por tanto tiempo les ha negado el sistema capitalista.Debemos usar estas herramientas que nos brinda el sistema, pero debemos y tenemos que impulsar la organización de los trabajadores para que con sus propias fuerzas y con sus propios métodos guíen nuestras luchas hacia la emancipación y la construcción del socialismo.