LOS SINDICATOS, LA SALUD DE LA CLASE TRABAJADORA Y LOS SECTORES POPULARES
Para el año 2004, según cifras de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) había 270 millones de accidentes laborales, 160 millones de enfermos y enfermas por el trabajo, generando esto, 2 millones de muertes, solo en un año, claro está que estas cifras deben ser emanadas de sub registros y que obviamente para el año 2007 las mismas deben ser realmente extra alarmantes.
En la mayoría de los países del mundo, por no decir en todos, la salud y la vida de la clase trabajadora, no es tomada en cuenta y en donde así ha sido, la labor de concientización es sumamente ardua ya que como sabemos al imperialismo no le interesa en lo más mínimo y por ende su labor va dirigida a deteriorarla cada vez más, tercerizando y flexibilizando el trabajo tal como sucede con las maquilas, las contratistas, las sub contratistas, las ETT (Empresas de Trabajo Temporal), entre otras.
Ahora bien, la cultura de la prevención, si alguna vez existió en nuestra conciencia, esta fue erradicada por el imperialismo con su educación de anti valores y que muy bien lo refleja Carlos Cafiero en su resumen del Capital de Carlos Marx donde explica la manera en que el imperialismo flexibiliza el trabajo y extrae la plusvalía.
LA PLUSVALÍA RELATIVA
La fuerza de trabajo, al producir un valor mayor que el precio que cuesta (el salario), es decir, una plusvalía, ha engendrado el capital y luego ha procurado al capital una nutrición suficiente para su primera edad, habiendo sido aumentada la plusvalía por medio de la prolongación de la jornada de trabajo.
Pero el capital crece, y la plusvalía debe aumentar también para satisfacer sus necesidades aumentadas. Y, como hemos visto, aumento de la plusvalía no quiere decir otra cosa que nueva prolongación de la jornada de trabajo: sin embargo, esta jornada, aun cuando sea de una longitud o duración muy elástica, haya al fin su límite necesario. En efecto, por mínimo que sea el tiempo dejado por el capitalismo al trabajador y/o trabajadora para la satisfacción de sus necesidades más indispensables, la jornada de trabajo será siempre inferior a veinticuatro horas. La jornada de trabajo halla, pues, un límite natural y el aumento de la plusvalía, por consiguiente, un obstáculo insuperable. Representemos una jornada de trabajo por la línea AB:
A………………..D……C………………..B
La letra A indicará el principio, la letra B el fin, es decir, ese término natural más allá del cual no es posible ir. Sea AC la parte de la jornada durante la cual produce el trabajador y/o trabajadora el valor equivalente al salario recibido, y CB la parte de la jornada durante la cual produce la plusvalía. Si un hilador de algodón, recibiendo 3 mil bolívares de salario reproduce en una mitad de la jornada el valor de su salario, y en la otra mitad produce 3 mil de plusvalía. El trabajo AC, con el cual se reproduce el valor del salario, llámese trabajo necesario, mientras que el trabajo CB, que produce la plusvalía, se denomina sobre trabajo. El capital está codicioso de sobre trabajo porque es este el que engendra la plusvalía. El sobre trabajo prolongado dilata la jornada de trabajo y esta termina por hallar su límite natural B, que presenta un obstáculo insuperable al sobre trabajo y a la plusvalía. ¿Qué hacer entonces? El capital ha encontrado enseguida el remedio. Observa que el sobre trabajo tiene dos límites: uno B, término de la jornada de trabajo, y otro C, término del trabajo necesario. Ahora bien, si el límite B es inmutable, no ocurre así con el límite C. Si se logra transportar el límite C al punto D, se habrá aumentado el sobre trabajo CB desde la longitud DC, y al mismo tiempo disminuido en otro tanto el trabajo necesario AC. La plusvalía habrá hallado así el medio de seguir creciendo, no ya de manera absoluta como anteriormente, es decir, prolongando más cada vez la duración de la jornada de trabajo, sino acrecentando el sobre trabajo mediante una disminución correspondiente de trabajo necesario. La primera es la plusvalía absoluta, y la segunda es la plusvalía relativa.(Carlos Cafiero, El Capital al Alcance de Todos).
De esta manera queda comprobado como el imperialismo buscó, busca y buscará los medios para seguir explotando a la clase trabajadora sin importarle su condición de seres humanos y obviamente el derecho a la salud, la vida y la seguridad.
EL PAPEL DE LOS SINDICATOS EN MATERIA DE SALUD Y SEGURIDAD LABORAL
En Venezuela, los intentos para que los sindicatos asuman su rol de herramienta de lucha en otros ámbitos que no sea solamente el socio económico es sumamente duro, ya que el aspecto dinerario en el sistema capitalista es considerado como principal solución a nuestros problemas, por ejemplo, los sindicatos impulsan en sus convenciones colectivas, pólizas de seguros con mayor cobertura, alimentando de esta manera a las empresas que se lucran con la salud de nuestra clase, eso no lo criticamos, lo que creemos es que esto debe ir acompañado, en forma paralela, de una campaña por el impulso de un sistema de seguridad social que garantice la prevención, salud y seguridad, no solo de la clase trabajadora si no del pueblo pobre, lo otro que se incluye en estas convenciones son las primas, por ejemplo de trabajo en altura en el sector construcción básicamente, esto tampoco lo criticamos, pero una vez que el trabajador o trabajadora se caiga desde una altura de tres, cinco o diez metros y muera, la prima de diez millones de bolívares, por decir un monto, no satisfacerá las necesidades con la que quede su familia y ese dinero se le irá como agua entre los dedos. Lo que debemos impulsar es la lucha para que el patrón garantice condiciones de trabajo seguro donde no se ponga en riesgo la integridad física de los trabajadores y trabajadoras. El otro aspecto que nos parece importante es la articulación de los sindicatos con los sectores populares, sobretodo en Venezuela donde este sector juega un papel de vanguardia y los intentos que hasta ahora se han hecho no son suficientes y una última cuestión, en la mayoría de los sindicatos y federaciones o no existe el Departamento de Seguridad y Salud Laboral o no funciona.
En este sentido hacemos un llamado, no solo a la dirigencia sindical clasista, si no a los trabajadores y trabajadoras para que impulsen dentro de los sindicatos y en cualquier organización que surja de la clase trabajadora y de los sectores populares esta herramienta de lucha, que no puede ir separada de la lucha contra el capital. Debemos seguir el ejemplo de los compañeros de Praxis en Argentina, no podemos seguir cayendo en el juego de la burguesía y el imperio y seguir dividiéndonos, es precisamente ese su objetivo con todos aquellos que de una u otra manera representan un obstáculo para su libre desenvolvimiento en la explotación de la clase trabajadora y el sometimiento de nuestros pueblos Hoy nuestros clásicos, viven en la actualidad un periodo de nuevo auge creativo. La vida, el proceso revolucionario, la práctica de la revolución socialista, plantean complejos problemas ante la doctrina de los trabajadores. Crece como nunca la importancia de la sintetización oportuna de todo lo nuevo que engendra realidad, del análisis crítico de las contradicciones del desarrollo social y la capacidad de crear, elaborar y actuar justo en el corazón de las luchas aunque se un profundo y agitado mar de contradicciones.
En la mayoría de los países del mundo, por no decir en todos, la salud y la vida de la clase trabajadora, no es tomada en cuenta y en donde así ha sido, la labor de concientización es sumamente ardua ya que como sabemos al imperialismo no le interesa en lo más mínimo y por ende su labor va dirigida a deteriorarla cada vez más, tercerizando y flexibilizando el trabajo tal como sucede con las maquilas, las contratistas, las sub contratistas, las ETT (Empresas de Trabajo Temporal), entre otras.
Ahora bien, la cultura de la prevención, si alguna vez existió en nuestra conciencia, esta fue erradicada por el imperialismo con su educación de anti valores y que muy bien lo refleja Carlos Cafiero en su resumen del Capital de Carlos Marx donde explica la manera en que el imperialismo flexibiliza el trabajo y extrae la plusvalía.
LA PLUSVALÍA RELATIVA
La fuerza de trabajo, al producir un valor mayor que el precio que cuesta (el salario), es decir, una plusvalía, ha engendrado el capital y luego ha procurado al capital una nutrición suficiente para su primera edad, habiendo sido aumentada la plusvalía por medio de la prolongación de la jornada de trabajo.
Pero el capital crece, y la plusvalía debe aumentar también para satisfacer sus necesidades aumentadas. Y, como hemos visto, aumento de la plusvalía no quiere decir otra cosa que nueva prolongación de la jornada de trabajo: sin embargo, esta jornada, aun cuando sea de una longitud o duración muy elástica, haya al fin su límite necesario. En efecto, por mínimo que sea el tiempo dejado por el capitalismo al trabajador y/o trabajadora para la satisfacción de sus necesidades más indispensables, la jornada de trabajo será siempre inferior a veinticuatro horas. La jornada de trabajo halla, pues, un límite natural y el aumento de la plusvalía, por consiguiente, un obstáculo insuperable. Representemos una jornada de trabajo por la línea AB:
A………………..D……C………………..B
La letra A indicará el principio, la letra B el fin, es decir, ese término natural más allá del cual no es posible ir. Sea AC la parte de la jornada durante la cual produce el trabajador y/o trabajadora el valor equivalente al salario recibido, y CB la parte de la jornada durante la cual produce la plusvalía. Si un hilador de algodón, recibiendo 3 mil bolívares de salario reproduce en una mitad de la jornada el valor de su salario, y en la otra mitad produce 3 mil de plusvalía. El trabajo AC, con el cual se reproduce el valor del salario, llámese trabajo necesario, mientras que el trabajo CB, que produce la plusvalía, se denomina sobre trabajo. El capital está codicioso de sobre trabajo porque es este el que engendra la plusvalía. El sobre trabajo prolongado dilata la jornada de trabajo y esta termina por hallar su límite natural B, que presenta un obstáculo insuperable al sobre trabajo y a la plusvalía. ¿Qué hacer entonces? El capital ha encontrado enseguida el remedio. Observa que el sobre trabajo tiene dos límites: uno B, término de la jornada de trabajo, y otro C, término del trabajo necesario. Ahora bien, si el límite B es inmutable, no ocurre así con el límite C. Si se logra transportar el límite C al punto D, se habrá aumentado el sobre trabajo CB desde la longitud DC, y al mismo tiempo disminuido en otro tanto el trabajo necesario AC. La plusvalía habrá hallado así el medio de seguir creciendo, no ya de manera absoluta como anteriormente, es decir, prolongando más cada vez la duración de la jornada de trabajo, sino acrecentando el sobre trabajo mediante una disminución correspondiente de trabajo necesario. La primera es la plusvalía absoluta, y la segunda es la plusvalía relativa.(Carlos Cafiero, El Capital al Alcance de Todos).
De esta manera queda comprobado como el imperialismo buscó, busca y buscará los medios para seguir explotando a la clase trabajadora sin importarle su condición de seres humanos y obviamente el derecho a la salud, la vida y la seguridad.
EL PAPEL DE LOS SINDICATOS EN MATERIA DE SALUD Y SEGURIDAD LABORAL
En Venezuela, los intentos para que los sindicatos asuman su rol de herramienta de lucha en otros ámbitos que no sea solamente el socio económico es sumamente duro, ya que el aspecto dinerario en el sistema capitalista es considerado como principal solución a nuestros problemas, por ejemplo, los sindicatos impulsan en sus convenciones colectivas, pólizas de seguros con mayor cobertura, alimentando de esta manera a las empresas que se lucran con la salud de nuestra clase, eso no lo criticamos, lo que creemos es que esto debe ir acompañado, en forma paralela, de una campaña por el impulso de un sistema de seguridad social que garantice la prevención, salud y seguridad, no solo de la clase trabajadora si no del pueblo pobre, lo otro que se incluye en estas convenciones son las primas, por ejemplo de trabajo en altura en el sector construcción básicamente, esto tampoco lo criticamos, pero una vez que el trabajador o trabajadora se caiga desde una altura de tres, cinco o diez metros y muera, la prima de diez millones de bolívares, por decir un monto, no satisfacerá las necesidades con la que quede su familia y ese dinero se le irá como agua entre los dedos. Lo que debemos impulsar es la lucha para que el patrón garantice condiciones de trabajo seguro donde no se ponga en riesgo la integridad física de los trabajadores y trabajadoras. El otro aspecto que nos parece importante es la articulación de los sindicatos con los sectores populares, sobretodo en Venezuela donde este sector juega un papel de vanguardia y los intentos que hasta ahora se han hecho no son suficientes y una última cuestión, en la mayoría de los sindicatos y federaciones o no existe el Departamento de Seguridad y Salud Laboral o no funciona.
En este sentido hacemos un llamado, no solo a la dirigencia sindical clasista, si no a los trabajadores y trabajadoras para que impulsen dentro de los sindicatos y en cualquier organización que surja de la clase trabajadora y de los sectores populares esta herramienta de lucha, que no puede ir separada de la lucha contra el capital. Debemos seguir el ejemplo de los compañeros de Praxis en Argentina, no podemos seguir cayendo en el juego de la burguesía y el imperio y seguir dividiéndonos, es precisamente ese su objetivo con todos aquellos que de una u otra manera representan un obstáculo para su libre desenvolvimiento en la explotación de la clase trabajadora y el sometimiento de nuestros pueblos Hoy nuestros clásicos, viven en la actualidad un periodo de nuevo auge creativo. La vida, el proceso revolucionario, la práctica de la revolución socialista, plantean complejos problemas ante la doctrina de los trabajadores. Crece como nunca la importancia de la sintetización oportuna de todo lo nuevo que engendra realidad, del análisis crítico de las contradicciones del desarrollo social y la capacidad de crear, elaborar y actuar justo en el corazón de las luchas aunque se un profundo y agitado mar de contradicciones.
RAMÓN FERNÁNDEZ
